Llamamiento mundial a los gobiernos para que protejan a las personas frente al Covid-19 haciendo realidad el derecho humano al agua potable segura

End Water Poverty
1 Jun 2020

Por favor firme esta petición.

Las instrucciones son claras. El lavado de manos es el principal medio para prevenir la infección por Covid-19. Pero en el mundo hay 2.200 millones de personas que no pueden seguir este consejo: ¿cómo lavarse las manos si no se tiene agua limpia?

Si la práctica de una buena higiene está en el centro de las recomendaciones de salud pública, el abastecimiento de agua potable para todos debe estar en el centro de la acción gubernamental. En marzo, las Naciones Unidas advertían que décadas de financiación deficitaria para las infraestructuras hídricas se traducen en mayor riesgo global de infección por coronavirus. Para las personas que utilizan o trabajan en centros de salud, el riesgo es alto. Uno de cada cuatro centros de salud de todo el mundo carece de servicios básicos de agua, lo que significa que personal médico, de enfermería, de limpieza y demás personal de salud no pueden protegerse ni a sí mismos ni a sus familias y pacientes frente al virus.

El abastecimiento de agua es un servicio público. Resulta alentador ver que los gobiernos vuelven a asumir sus obligaciones como proveedores y reguladores de servicios. Algunos países, entre ellos Argentina, España, Perú y Zambia, han prohibido los cortes en el abastecimiento de agua a la población mientras dure la crisis por coronavirus. Ghana ha ido más allá, haciéndose cargo de la factura de agua de los consumidores durante tres meses. Indonesia, Liberia, Rwanda y Sudáfrica están dotando de agua e instalaciones para el lavado de manos a asentamientos informales y espacios públicos, mientras que Botswana y Zimbabwe han asignado en torno a 31 y 34 millones de USD, respectivamente, para la mejora de los servicios de abastecimiento de agua.

Estas acciones sin precedentes por parte de los gobiernos son de agradecer. Sin embargo, la respuesta de algunos países ante el Covid-19 sigue dejando atrás a las personas más pobres y más marginadas de la sociedad. La crisis del agua es una pandemia que podría echar por la borda todos los esfuerzos por contener el coronavirus. End Water Poverty y sus asociados instan a los gobiernos a que hagan realidad de forma urgente el derecho humano a "agua potable físicamente accesible y asequible" para todos mediante:

  1. Prohibición de cortar el abastecimiento de agua por falta de pago.
  2. Restablecimiento inmediato del abastecimiento de agua a hogares, centros de salud y otros espacios públicos (escuelas, barrios, lugares de trabajo, etc.) cuyos servicios hayan sido desconectados.
  3. Pago de las facturas de agua pendientes y suministro gratuito para quienes no dispongan de medios para pagar mientras dure la crisis por coronavirus.
  4. Subvención de los servicios de agua para cubrir el costo del suministro básico, incluso mediante pago de las facturas de agua y saneamiento público pendientes.
  5. Como medida de urgencia, suministrar agua, proporcionar información sobre higiene y dotar de instalaciones para el lavado de manos a personas y espacios públicos que carezcan de conexión a la red de abastecimiento de agua (como pueden ser comunidades rurales y personas sin techo).
  6. Como solución a largo plazo, dotar de agua potable y servicios de saneamiento a espacios públicos, centros de salud y hogares, otorgando prioridad a las personas que viven en asentamientos informales, hogares de bajos ingresos, zonas rurales, residencias de mayores, centros penitenciarios y campos de refugiados.

Los gobiernos deben comunicar de forma transparente los progresos realizados en el cumplimiento de estos compromisos, a fin de que periodistas y la sociedad civil puedan comprobar tales mejoras y exigir cuentas de forma constructiva:

  1. Incluir y escuchar a la sociedad civil (grupos defensores de los derechos de la mujer, mayores y personas con discapacidad, entre otros) para el desarrollo de respuestas ante la crisis.
  2. Presentar al Parlamento presupuestos detallados para cada uno de los compromisos de políticas propuestas.
  3. Establecer un calendario para la aplicación de las políticas propuestas.
  4. Proporcionar a las comunidades información y actualizaciones periódicas sobre el abastecimiento de agua en sus respectivas regiones, facilitando datos sobre las compras de emergencia realizadas así como las auditorías correspondientes, e informar sobre la aplicación de las medidas de respuesta.

Los gobiernos no deben dejar de aplicar estas medidas una vez disminuya la preocupación por el Covid-19. Deben prepararse para futuros riesgos de salud pública blindando el derecho humano al agua potable y el saneamiento en la legislación y la constitución de cada país para proteger de forma proactiva a sus economías y sociedades. Mientras el coronavirus acapara titulares a nivel mundial, todos los días hay personas que pierden a seres queridos por enfermedades transmitidas por el agua como el cólera, la fiebre tifoidea, la fiebre de Lassa o las diarreas, enfermedades que matan a más niños menores de cinco años que cualquier otra enfermedad. Y son muertes totalmente evitables.

Debemos tratar la crisis del agua como una emergencia sanitaria mundial. No debería hacer falta una pandemia para darnos cuenta de que la negación de los derechos humanos a algunas personas nos afecta a todos. Las enfermedades como el Covid-19 no respetan las fronteras nacionales. En un mundo interconectado, la mejor manera de minimizar y frenar su propagación es lograr el acceso universal al agua potable.

Axolile Notywala, Secretario General de la Coalición para la Justicia Social (SJC) en Sudáfrica, ha dicho:

"Esta pandemia ha dejado patente que nuestro gobierno no ha logrado cumplir con el derecho al agua para todos consagrado en nuestra constitución. En asentamientos informales, donde la densidad de población hace imposible el aislamiento para muchos, el lavado de manos se está convirtiendo en uno de los medios esenciales de protección frente al Covid-19, mientras que la frase "el agua es vida" cobra un significado desgarrador. Sin un acceso adecuado al agua, las personas que viven en asentamientos informales quedan prácticamente abocados a morir."

Alana Potter, Directora de Investigación e Incidencia del Instituto de Derechos Socio-Económicos de Sudáfrica (SERI), ha dicho:

"Las interrupciones en los servicios tienen siempre un mayor impacto en las personas vulnerables. Cualquier desconexión que se realice, en el momento que sea, debe ir acompañada de garantías procesales, como puede ser la oportunidad para que la persona usuaria del agua exponga su situación. El Covid-19 se ha llevado por delante los medios de vida de millones de personas, haciendo que muchas personas no puedan pagar por estos servicios. Los cortes en el abastecimiento de agua, que es crítica para impedir la transmisión del Covid-19, supone una amenaza para la vida de las personas, especialmente en situación de confinamiento."

Monica Lewis-Patrick, Presidente y Directora General de We The People of Detroit, ha dicho:

"En Detroit, los defensores del derecho al agua llevamos más de una década exigiendo una moratoria en los cortes de agua. Sabemos desde siempre que privar a la gente de agua es una práctica inhumana. La revocación ahora ante una pandemia de la política de cortes en el abastecimiento de agua pone de manifiesto el riesgo para la salud pública de privar a las personas de acceso a una necesidad humana básica: el agua potable.

Los funcionarios de salud pública destacan que el coronavirus está afectando de forma alarmante a las comunidades marginadas y de escasos recursos, y que Detroit es uno de los lugares más afectados de los Estados Unidos. A nosotros esto no nos pilla de sorpresa. Desde 2014, se han producido cerca de 141.000 cortes de abastecimiento en Detroit; en enero de este año al menos 9.000 hogares seguían sin acceso a agua. ¿Cómo pueden estas familias lavarse las manos para protegerse del Covid-19 si no tienen agua?

Los líderes locales, nacionales e internacionales deben poner en marcha planes para proteger a toda la población mundial de futuras pandemias. Algo que solo será posible si los gobiernos asignan recursos para las infraestructuras hídricas y un abastecimiento de agua segura y asequible para todos.”

Mary Grant, Responsable de Campañas de Food & Water Action (EEUU), ha dicho:

"Cortar el abastecimiento de agua a las personas es siempre una injusticia. La pandemia ha puesto de relieve los peligros para la salud pública de esta violación de los derechos humanos. Nuestros líderes deben sumarse ya al movimiento mundial para lograr el derecho universal al agua y el saneamiento, prohibir los cortes de agua por falta de pago y adoptar medidas sostenibles para poner fin a la pertinaz crisis del agua.”

Jean-Claude Oliva, de Coordination EAU-Ile-de-France, ha dicho:

"En Francia, Coordination Eau Ile-de-France y la Fundación Danielle Mitterrand han logrado desde hace varios años la aplicación efectiva de una ley que prohíbe el corte del abastecimiento de agua por falta de pago. Instamos a todos los gobiernos a que hagan lo mismo. Exigimos a las multinacionales francesas que operan en todo el mundo que respeten el derecho humano al agua en todas partes, y no sólo en Francia. Además, es necesario abordar el problema de la falta de pago y dejar sin efecto las facturas de agua emitidas a hogares de escasos recursos para que puedan hacer frente a la crisis del Covid-19."

Al-hassan, Coordinador Internacional de End Water Poverty, ha dicho:

"La pandemia del Covid-19 deja patente la enorme injusticia que supone la crisis mundial del agua. Hay 2.200 millones de personas en el mundo que siguen sin acceso a agua limpia. ¿Cuánto tiempo más tendrán que esperar para que el mercado libre les proporcione una solución? El agua es un bien público, no un privilegio privado. Un total de 193 países han suscrito el compromiso contenido en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de no dejar a nadie atrás en el logro del acceso universal al agua potable para 2030. Los gobiernos deben actuar ya para demostrar que esta no es una promesa vacía. El hecho de que algunos gobiernos hayan mejorado rápidamente los servicios de abastecimiento de agua en esta emergencia mundial demuestra que la crisis del agua tiene solución. Los dirigentes que reconozcan el papel del agua en la prevención de la propagación del Covid-19 salvarán vidas.”

 

Este llamado forma parte de las campañas #ClaimYourWaterRights (#ReclamaTuDerechoAlAgua) y #GovernmentPayYourWaterBills (#Gobiernos:PaguenLasFacturasDeAgua) de End Water Poverty. Por favor firme esta petición.